El año no comenzó con las tradicionales, y hay quién apunta pasadas de moda, uvas...no pudo ser, llegamos tarde...por suerte nos tocó la bolsa con el cava y Marc encontró un amigo invisible con quién brindar...

...yo, por el contario, no encontré nadie con quién brindar y el resto de la noche me dediqué a beber sola...

...y Marc se dedicó a hacer amigos con los que se empeñó en cambiar la bici por medio mini de ron, eran jippis pero no tontos...no coló...

y nos volvimos a pie...
1 comentario:
Chacha, creo que el amigo invisible que se echó tu novio (o un primo suyo) nos contó con dos copas de más al Ramón, al Piko y a mí que era príncipe de su tribu allá en la selva.
Cómo mola Graná.
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